Renta 2015. Declaración conjunta. ¿Cuándo me conviene?.

Por definición, el impuesto de la renta es un impuesto que grava, como su propio nombre indica, las rentas obtenidas en el año, y se presenta de forma individual. Ahora bien, la Ley del impuesto permite que se presente declaración conjunta de todos los miembros de una misma unidad familiar, concepto que desarrollaremos en otro post, pero que básicamente se refiere a matrimonios y familias monoparentales.

Antes de analizar si nos interesa presentar declaración conjunta o individual, conviene tener claras algunas reglas de tributación IRPF:

1.- Las rentas obtenidas por todos los miembros se suman e integran una única base imponible.
2.- El mínimo para hacer la declaración de la renta no varía. Los límites son los mismos optemos.   por declaración individual o conjunta.
3.- Los tipos de gravamen también son los mismos. No hay diferencia alguna ya sea la modalidad de declaración por la que se opte.
4.- Salvo excepciones, las deducciones que se aplican no son superiores por el hecho de que presentemos declaración de la renta conjunta, salvo la reducción en la base imponible por tributación conjunta, que para la declaración de la renta 2015 es de 3.400 para matrimonios no separados y de 2.150 para familias monoparentales.

¿Cuándo me conviene la declaración conjunta?.

Hay que partir de la base de que en caso de matrimonios o parejas que trabajen los dos, salvo muy contadas excepciones, la mejor opción es la tributación individual. La declaración conjunta es más beneficiosa en estos casos:

* Unidades familiares integradas por un progenitor y sus hijos, siempre y cuando convivan con él (caso de los separados, divorciados o viudos que viven con sus hijos), mejor declaración conjunta, siempre y cuando los hijos no tengan ingresos. De esta manera podrás aplicarte la reducción por hijos. Si la haces individual no podrías.

* Casado, sólo uno de los cónyuges trabaja o si trabajan los dos, uno de los sueldos es muy bajo, y además con hijos. Ten en cuenta que en caso de hacerla individual, perdéis la reducción por tributación conjunta, y además quien no trabaja o si lo hace cobra muy poco, no está obligado a presentar la declaración.

Hay otros factores que pueden condicionar que presentemos la declaración conjunta o individual, como por ejemplo, el caso de los hijos. Los hijos dan derecho a deducción. Si la declaración es conjunta, nos deduciremos el 100% de la cuantía, si la declaración es individual, cada uno al 50%. Si uno de los cónyuges no presenta declaración por no estar obligado, perdemos la mitad de la deducción.

En cualquier caso, el programa padre de la declaración de la renta permite jugar con las dos opciones de tributación IRPF, de manera que podemos probar siempre qué nos conviene más. Nuestro consejo es que realicemos, con el programa Padre 2015, tanto las dos declaraciones individuales como la conjunta, y comprobemos qué opción nos es más favorable. Recuerda que este programa de ayuda permite guardar hasta 50 declaraciones, así que no tendrás problemas de almacenamiento.